Las autoridades de Corea del Sur arrestaron a cuatro personas acusadas de hackear más de 120,000 cámaras IP instaladas en hogares y negocios, utilizando las grabaciones para crear y vender contenido sexualmente explotador a través de un sitio web alojado en el extranjero.
Según la Agencia Nacional de Policía, los atacantes aprovecharon vulnerabilidades básicas, principalmente contraseñas débiles o sin cambiar, en cámaras conectadas a internet que suelen usarse para seguridad o monitoreo de niños y mascotas. Las cámaras comprometidas estaban ubicadas en casas particulares, salas de karaoke, un estudio de pilates e incluso una clínica ginecológica.
Los sospechosos actuaron de forma independiente. Dos de ellos fueron responsables de más del 60% del contenido ilegal publicado en el último año, obteniendo ganancias mediante activos virtuales. Además, se detuvo a personas que compraron y consumieron este material.
Las autoridades trabajan para bloquear el sitio web, cooperan con agencias internacionales y han comenzado a notificar a las víctimas, ayudándolas a asegurar sus dispositivos y eliminar contenido. La policía subrayó que tanto el hackeo como la visualización de material grabado ilegalmente son delitos graves, e hizo un llamado a los usuarios a cambiar contraseñas de forma inmediata y periódica.


